El empeño tranquilo de una casa de Ginebra.

OSVIA instala y mantiene purificadores de agua desde 2006. De dónde viene la casa, qué defiende y por qué trabaja así.

02El relato

Una casa se cuenta en cuatro capítulos.

El origen, la convicción, el terreno, las manos. Todo lo demás se deriva de ahí.

2006 — Ginebra

La casa nació de una constatación, no de un catálogo: el agua suiza llega al contador entre las más controladas del mundo, y después cada edificio le da un sabor, una dureza y una composición que solo le pertenecen a él. La primera instalación se hizo en 2006, tras un análisis — y esa regla nunca se ha doblado: la medición precede al equipo.

2006

El primer análisis anotado en el registro de la casa.

El patrimonio de salud

Una casa transmite sus muros, su luz, sus costumbres — y el agua que corre por ella cada día. Lo llamamos el patrimonio de salud. Defenderlo es un trabajo de fondo: conocer la red, dimensionar con justeza, llevar el expediente de cada instalación, volver. Veinte años después, sigue siendo la misma disciplina, hogar a hogar.

2 500

hogares confían su agua a la casa, en 2026.

El último kilómetro

Los distribuidores hacen un trabajo notable hasta el contador. Más allá empieza un dominio privado: montantes del edificio, depósitos, grifería — metros decisivos, propios de cada finca, bajo la responsabilidad de quienes la habitan. Ese último kilómetro es el oficio que la casa eligió: medirlo, equiparlo cuando es útil, mantenerlo en el tiempo.

«La red pública termina en el contador. Nuestro oficio empieza ahí.»

Los técnicos

Ninguna instalación se ha subcontratado jamás. Cada técnico se selecciona, se forma y se certifica en la casa antes de su primera visita — y es él quien vuelve, año tras año, para el mantenimiento y las mediciones. Usted conoce su nombre; él conoce su instalación. Crece más despacio que una red de subcontratas, y precisamente por eso se nos confía una casa.

100 %

de los técnicos formados y certificados por la casa.

03La cronología

Veinte años, una sola exigencia.

Cinco fechas bastan para contar el método: medir, instalar, mantener — sin invertir nunca el orden.

  1. 2006

    Ginebra, primera instalación

    La casa nace de una obra: medir el agua de un piso del barrio de Eaux-Vives y equiparlo después. El método no ha cambiado desde entonces.

  2. 2011

    La escuela interna

    Ninguna instalación más en manos de terceros: cada instalador se forma y se certifica en la casa antes de su primera visita.

  3. 2015

    La medición antes, la medición después

    El protocolo se vuelve sistemático: dos análisis enmarcan cada instalación. No se promete; se constata.

  4. 2020

    El mantenimiento planificado

    La casa avisa desde entonces a sus clientes — calendario seguido, cartuchos preparados, visita anual programada.

  5. 2026

    ANNA by OSVIA

    La purificación por membrana de alto rendimiento, alojada en el mueble: la síntesis de veinte años de gestos.

04El compromiso

No dejamos una casa hasta que su agua es perfecta.

La casa OSVIA · Ginebra, desde 2006La regla transmitida a cada técnico desde la primera instalación

05El registro

La herencia, en cifras.

2 500

hogares equipados y con seguimiento

20

años de dominio continuo

100 %

de instaladores certificados

< 5 cts

el litro, mantenimiento incluido

Registro de la casa — Ginebra, enero de 2026

06La legitimidad

La purificación por membrana ya equipa:

  • Vuelos tripulados — ISS
  • Hospitales universitarios
  • Laboratorios de análisis
  • Alta perfumería

Rechazo medido de los contaminantes objetivo: 90–99 % según el compuesto — tabla técnica de la membrana, 2025. Fuentes detalladas y metodología publicadas en la etapa ②.

La historia continúa en su casa.

La primera página se escribe con una medición — el kit de análisis es de regalo.

O hablar con un técnico →